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Como
si algo faltara -además de los increíbles
paisajes, el aire puro y la
tranquilidad- para hacer de éste un
lugar de ensueño, la naturaleza lo ha
dotado de aguas termales, que son extraídas
de las entrañas de la tierra, desde una
profundidad de 1295 metros, para
disfrute exclusivo de los huéspedes del
Hotel.
Las
aguas que emanan a 45 grados de la
fuente propia del Hotel Horacio Quiroga
se conocen como las Termas de Salto
Grande y son utilizadas en todo el
Hotel, gracias al sistema de torres de
enfriamiento que permite llevar el agua
termal, manteniendo sus cualidades
intactas, a la temperatura deseada.
Aquí
el agua es 100% termal, y usted disfruta
sus bondades en todo momento: la bebe en
la mesa, se relaja en la piscina, se baña
en la ducha o hidromasaje de su habitación
y la disfruta en las hidroterapias del
Spa.
Agua
termal pura. Un regalo a su organismo.
Los
beneficios del agua termal son conocidos
por el hombre desde la antigüedad y es
utilizada como fuente de salud desde
tiempos remotos.
Las
aguas termales del Hotel Horacio
Quiroga, están calificadas como
"bicarbonatadas sódicas
cloruradas". Esto significa que
además de sus cualidades en baños –
curan dolencias, previenen enfermedades,
embellecen la piel y fundamentalmente
ayudan a relajarse y descansar – su
ingestión está especialmente
recomendada.
Tomadas
en ayunas atacan la acidez gástrica y
están indicadas para afecciones
intestinales, duodenales y renales,
siendo en este último caso excelentes
disolventes de cálculos.
Tomadas
en las comidas, facilitan la digestión,
siendo un poderoso sedante estomacal y
estimulando la secreción pancreática.
Consideradas
desde la antigüedad como un elixir de
la juventud, las aguas termales son
valoradas hoy más que nunca, en el
contexto de la vuelta a la medicina
preventiva y natural. |